COMO EMPEZO ESTO

Hola a todos los que estén ahí.

No siempre escribí, aunque siempre rondó mi cabeza esa imaginación que me acompaña en las horas de pluma y papel, tanto cuando las musas me acompañas como cuando me dejan por algún otro afortunado.

Mucho se llevó la papelera antes de que decidiera guardar todos mis trabajos, hizo falta uno de esos empujones que da la vida y que te saca del cómodo sendero que te has trazado para que me diera cuenta de mi estupidez.

No pretendo nada con mis escritos, solo acallar las voces de mi cabeza y liberar mi corazón de sentimientos reprimidos.
Espero que disfruteis, me alegraría mucho.

Un saludo


Javier Tomas

(todas las imágenes están tomadas de la red)

PERSONAJES






VALIENTE PIRATA


Voy surcando los mares

muchas veces embravecidos,

con mi nave entre mis manos

ha nadie he temido.

Muchos hombres en mis ojos

posaron su ultima mirada,

y no pocos tampoco

me atravesaron con su espada.

Miedo no conozco,

ni he conocido,

varón ninguno

del que haya huido,

ni riesgo he rechazado

si la apuesta me a gustado.

Ni respetado mujer.

Ni respetado marido.

De lo ajeno me apropie

siempre que he podido.

De nada me arrepiento.

De nada me he arrepentido.

¿Cómo es posible

que me eche a temblar,

que las piernas se me doblen

y no pueda respirar?.

¿He visto un ángel?.

¿Estaré en el cielo?.

No puede ser

que de ir, yo, voy al infierno.

¿Cómo es posible

que una frágil mujer

me tenga rendido

tumbado a sus pies?.

Mi voz, antes socarrona,

como un pájaro trina

entona con bella rima

como nunca sucedió.

Mi espada esgrimida

no sale de su funda

tengo miedo de hacer

algo que miedo la infunda.

Muchos se ríen de mi

pero no importa,

mi orgullo no es nada

para lo que tú me aportas.

Día y noche pienso en ti.

Día y noche.

Que no puedo vivir

con tu reproche.

Muchas veces me he puesto a tiro

esperando la ocasión

de una estocada certera

que me partiera el corazón,

y no con acero templado

si no con dulce mirada

el rechazo de mi amada

mortal me ha herido.

De todas las recibidas

esta es la más profunda

que toda mi alma inunda

de un amargo sentir.

Veo mi barco hundir,

mi florete partido,

mi brazo flaco de fuerza,

en mi lucha rendido.

Valiente pirata estoy hecho

que me roban a mí

y me roban mi tesoro,

mi vida, mi sentir.

A todos voy provocando

esperando la ocasión

que un valiente me mate,

que me alivie mi dolor.

Que si ella no me ama

soy enjaulado león

rey de la selva un día,

hoy, histriónica atracción.

Pobrecito pirata

que por fin comprendió

que la más poderosa arma

no es el acero, es el amor.










EL AVARO


Que bonito que es mi oro,

que brillo resplandeciente,

que manera de reírme

y de serme complaciente,

que nunca me ha traicionado

ni dejado de reír

por eso siempre le he tratado

como si se tratase de mi.

Por las noches yo le cuento

y lo vuelvo a contar

no sea que un hombre malo

me lo venga a robar.

Duermo con él a mi lado

sintiendo su calor,

yo le doy todos los mimos,

él me lo devuelve con fervor.

Que bonito que es mi oro

pero le tengo que dejar,

a veces salgo de casa,

un momento nada más.

Lo dejo bien escondido

bajo siete cerraduras,

a nadie digo el lugar

ni en confesión a los curas.

Rápido llego de vuelta

y lo vuelvo a sacar

¿llorasteis en mi ausencia?

Tranquilos ¡llegó papa!.

Con paño de pura lana

otra vez brillo sacar

que estén guapos y relucientes

para mi vista agradar.

Cuando uno suelto

se me parte el corazón

aunque sé con acierto

que se multiplicará el picarón.

Escasa comida uso

por que eso es perder,

y prendas deshilachadas,

caro es lo de tejer.

Que bonito que es mi oro

lo que he podido reunir

toda una vida de esfuerzo,

todo lo tengo aquí.

No he querido mujer,

y muchas se han ofrecido,

Que se ponen a parir

y todo se va en zurcido.

Que si leche para el niño

el pobre ya ha destetado,

que si algo de carne,

esta poco crecido;

zapatos a pares compras

que casi no les duro,

los míos veinte años hace

que el zapatero acabó.

Y encima quieren tener letras,

algo que nunca me gusto,

que yo solo se de números

y mi padre me enseñó.

Pero lo más grave de todo

es que quieren calor,

moneda en leña gastada

en la chimenea voló.

¡Que se froten las manos

como siempre hago yo!

Y con las monedas en la cama

notando su calor.

Por eso mejor solo

que pagar por compañía

que el que no muerde, araña,

y si no, gasta con saña.






EL PRINGAO


Salió de mantillas

ya harto de llorar,

cansado de mamar

pecho de escaso caudal.

Padre que no conoció

y padrastro que le pegaba

marcaron su dura niñez,

forjaron su escuela en la vida.

Apenas pasaba de un metro

y ya era un matón

merodeando las esquinas

esperando la ocasión

De hacerse con lo ajeno

y darse un desenfreno.

No había empezado a vivir

y la muerte le rondaba,

cada vez más al borde saltaba,

le faltaba un empujón.

Drogas, putas y alcohol

eran su misa diaria,

y coches de alta cilindrada

su única pasión.

En un santiamén

el auto controlaba

y a la policía rondaba

provocando la persecución.

A nada temía

siempre todo apostaba,

solo su vida perdía.

La puntilla se la dio

el dia que descubrió

la sensación de poder

al que posee un arma.

No escatimaba bala,

exhibición de fuerza,

gratuita violencia,

 y muchísima ambición.

Ese fue su colofón,

como el de otros muchos,

que se creyeron inmortales

y acabaron en los arrabales

como su tumba insepulta

siendo su única culpa

haber nacido, y no vivir.

Tu entierro lo presidio

un forense.

Tu epitafio

un comisario.

Tu ataúd lo sello.








EL CHULI

Aquí quería contar

una historia sin par,

la mía, para que negar

lo imposible de ocultar.



Por que soy como soy

yo no me arrepiento

volvería a repetir

`pues con ello me divierto.



Como crótalo repicarte

zagal y pendenciero

ágape de alegrías

sintiéndome filibustero.



Responso a la amargura

sin angarillas de usura

que para este corto viaje

liviana alforja he de llevar.



Ante conato de lluvia

me pongo como un zascandil

ni si quiera abro el paraguas

es mi espíritu infantil.



Siendo un burdo zalamero

hago arpegio a la desmesura

de abolengo arrabalero

me arrebata la hermosura.



Abigarrado heraldo

de entropía social

todo al que comprometo

quiere exhortar este mal.



Fiero y tierno amante

viviendo la fruslería

nunca podré contar

tantas como quería.



Cuantas cubas he bebido

y han vuelto a rellenar,

esperan mi regreso,

las volveré a vaciar.



Como camafeo voy enganchado

a este descabellado plan

en mi quebrado caminar

que me lleva por el mundo.





Cuando me quiera enterrar

póngame uva en la boca,

tal cual como viví,

tal cual morir me toca.



Esta es mi forma, amigo

es mi modo de entender,

por eso me llaman el chuli.

todo lo que soñáis ser.






















LA FEA


Siempre escurriendo el bulto

para evitar el insulto

buscando una sombra

donde soñar.

Esos ojos tristes

buscando en el aire

bellos infantes

que te quieran amar.

Bonitas historias imaginas

recorriendo las esquinas

siempre cabizbaja

sin dejarte ver

por si alguien mira

y en tu fea cara fija

unos ojos burlones

que te puedan dañar.

Pues no es tu condición

lo que te hace huraña

si no que una mala mujer

se haga de ti con saña

o que un bello hombre

se ría de tu hermosura

haciendo que se derrumbe

lo único que no sucumbe,

ese hermoso sueño

que te mantiene en pie.

Ya siendo pequeña

Tu padre te dejó claro

“con lo fea que eres

siempre te tendré al lado”.

Si alguna vez se hubieras preocupado

de ver si eras hermosa...

Si eras otra cosa

de lo que te hicieron ser,

te habrías dado cuenta

que la fealdad no incrementa

lo que desvalemos cada uno

de lo que no podemos tener.

Ya solo te queda

esa vaga esperanza

de que sea una chanza

lo que te tocó vivir.







LA VIEJA

Nadie se fija

en tu apagada mirada,

mate, sin brillo,

entre arrugas incrustada.

Nadie pierde el tiempo

en leer lo que dicen,

no quieren saber

todo lo que viviste.

Eres su bola de cristal,

en ti ven su futuro,

les espanta envejecer,

la muerte, el fin seguro.

Cada surco de tu frente

de un dolor a parido.

A cada momento perdida

en un pensamiento oscuro.

Tantos días confundidos

por su monótona sucesión.

Tantas horas de fatiga

para llegar al final

engullendo la tierra

tu enjuta carne mortal,

de un clavo ardiente asida

que aun tu mano no suelta

arrastrándote por la vida

en que ya todo es cuesta.

Ese esperar sin ilusión ni esperanza

eso que tanto miedo levanta.

Tantos años te costó,

tanto luchar en la vida

que un paso más no cuesta,

lo que cuesta es parar

después de tanto andar

sin conocer el descanso,

acostumbrada a mirar

perdida en el futuro.

Ya no ves al otear

Solo un túnel oscuro.

Todos intentan esquivar

esa mirada traidora

que les dice

lo que no quieren oír

y les revela

lo que nadie ignora.

Mírame, vieja, mírame,

yo ya se lo que va a suceder

y no lo puedo temer.

Posibilidad no hay otra.





















SOLA

En cual piedra tropezaste 
que te saco del camino.
Terminaste en los zarzales
 toda cubierta de espino.
En el parque está
 cuando rompe la mañana,
 con su ropa escarchada
 y blanca su sucia cara.

Solitaria figura,
 que como lejano olivo,
 solo la sombra acompaña,
 perdida, en el olvido.

Se la ve paseando
 con su roído abrigo. 
El suelo es su mirar.
 El silencio, su amigo.

Ebrio de tristeza, 
el silencio calla,
 solo la arrulla al oído,
 lindezas por las que ella paga.

Que murmurara 
en esos nerviosos labios.
 A su amigo va durmiendo,
 como jarros de vino.

Los perros que te husmean
 son tus molinos de viento,
 arremetes contra ellos,
 siendo tu mayor tormento.

Desdentada boca, 
parece siempre reír. 
Risa de la locura, 
de un triste devenir.

Su cansino paso,  
arrastrando los pies, 
va dejando una huella 
que no despierta interés.

Difícil de imaginar
 que una vez lució una sonrisa,
 y esa expresión de locura,
 pintó de ilusión por la vida.

Con el sol a tu espalda, 
el futuro ya no brilla.
 El río de la vida
 junta ya sus orillas.

Tu historia se perderá, 
 como la ceniza al viento, 
el humo en un hogar, 
como carta de amor ardiendo.

Quien sola vive,
 sola murió.
 Que sola en esta vida anduvo.
 Y sola y sin adiós
 expiro. 
Sola.





AGRICOLA

Siempre rogando a Dios.

siempre mirando al cielo,

esperando que termine

el maldito aguacero.

O has de mendigar unas gotas

que alivien el fruto yermo

sediento de esperar

nubes de donde ir viviendo.

Siempre rogando a Dios.

Siempre mirando al cielo,

no se arruine el trabajo

de un año entero.

Terrones de dura tierra

donde raíz no penetra.

Agua helada en piedra

que el fruto revienta.

Plagas que angostan campos.

fríos que queman huertas.

Tiempo fuera de tiempo,

loco verano en infierno.

Siempre rogando a Dios.

Siempre mirando al cielo,

unos dando gracias de verdad,

otras mentando al averno.

Tu arrugada frente al alto,

tu áspera mano al ceño,

mirando lejos de aquí

donde juntan tierra y cielo,

esperando un signo claro

de lo que ha de venir,

de lo que el futuro traerá,

de cual será tu porvenir ,

Cornocupia de alimentos

o vacuidad en el comer

hijo de lustroso aspecto

o famélico alevín.

Un año duermes tranquilo

otro no podrás.

Siempre mirando al cielo

la vida has de pasar.







ARQUEADA FIGURA

Tu arqueada figura

en la sombra se refleja,

triste pasar de años

de los que no te quejas.

Muchos no han llegado

y con eso te consuelas,

eso es como dar carne

al que no tiene muelas.

Los dolores que te oprimen

aguantas con estoicismo,

tomas veinte pastillas,

pero te da lo mismo.

La mañana al levantar

todo tu cuerpo se encoge,

que la opción que escoge

es no volverse a izar.

Tantos años han pasado

desde el primer día.

Tantos años han pasado

desde el primer momento.

Tantas penas.

Tan poco aliento.

Dos alegrías.

Cien tormentos.

Parece difuso lo vivido

amores pasados

momentos tranquilos

bonitos lugares

minutos sentidos.

Ya no hay esperanza,

solo esperas el momento

que venga la muerte

y te levante el tormento,

Que tu cuerpo desplome

y el alma libere,

que ya no padezcas,

que ya no te duele.

Tantos años han pasado.